Los primeros días de la campaña del 2016 fueron de estudio por parte de todos los contendientes.

Hasta el momento la disputa se ha centrado en la actuación del Instituto Electoral del Estado, el árbitro de la contienda, quien ha tenido una actuación bastante polémica y ha sido objeto de varios señalamientos principalmente por parte del PRI, el PRD y la aspirante a candidata independiente, Ana Teresa Aranda Orozco.

La atención se ha centrado en las actividades desarrolladas por los candidatos de la las respectivas alianzas, Antonio Gali y Blanca Alcalá, aunque aún no se vive lo mejor de esta batalla.

Ambos contendientes centraron su atención en los eventos masivos, en las concentraciones, como para tratar de medir el músculo de los contendientes.

Los ataques se han presentado en las redes sociales y por parte de los coequiperos y los encargados de las campañas negra, aunque aún sin ser efectivos, ni de uno, ni de otro bando.

Aunque tal parece que el acuerdo establecido en el encuentro celebrado en la casa de Elías Abaid Kuri, yerno de Tony, al cual asistieron Eukid Castañón y Antonio Gali  López, por el lado de los azules, Jorge Estefan y Edgar Chumacero, por el lado de los tricolores, para evitar que la guerra pudiera ir al terreno de lo personal y familiar se va a quedar en la basura.

Los primeros escarceos ya se presentaron y las leyes de la física establecen que a toda acción corresponde una reacción y eso lo sabe cualquiera.

La “campaña negra” se aproxima y vaya de qué forma, aunque algunas acusaciones francamente rayan en lo absurdo, el problema es el clima de polarización al que llevan a la sociedad.

Los primeros ataques ya se han presentado y ambos contendientes saben que hay material suficiente y velan armas a la espera de ver que es lo que saca el de enfrente, aunque las bombas atómicas seguramente se utilizarán en las últimas semanas de campaña, cuando las cosas lleguen a su clímax.

Los otros dos contendientes, Roxana Luna Porquillo, del PRD, y Abraham Quiroz, del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), buscan ganar la guerra por el mercado de la izquierda en Puebla, aunque la exdiputada federal es la que por mucho realiza un mejor trabajo para ganarse el posicionamiento.

La exlegisladora tuvo una buena primera semana de campaña, aunque comienza a “chotear” el tema de la escoba para barrer con la cual se aparece en todos los eventos que encabeza.

Para la segunda semana deberá de ponerle más imaginación al asunto para consolidar la posición de tercera opción en esta carrera rumbo a casa Puebla.

Aristeo comienza a pasar la charola. Ni tardo, ni perezoso, el “buen ladrón”, Aristeo Reyes, inició el “pase de charola” a favor de la candidata de la alianza encabezada por el PRI, Blanca Alcalá Ruiz.

Reyes ya comenzó a venderles a sus víctimas que si Blanca gana, él y nadie más que él será quien controle la obra pública, ya que según la versión de este personaje, será el nuevo secretario de Infraestructura de la próxima administración.

En este mismo espacio ya relatamos que Reyes fue el constructor favorito de Blanca cuando Alcalá estuvo al frente de la administración municipal. La versión de Reyes pues, puede ser cierta.

De todo mundo es sabido la relación de cercanía que el constructor, también metido en el tema del sector hotelero tiene con la candidata del PRI y como utiliza a su organismo pirata la Repeco, para golpear a Gali.

Este grupo de empresarios sin empresa, busca obligar a Tony a acudir a un debate, supuestamente organizado por ellos, para ahí tenderle una celada al candidato de la alianza “Sigamos adelante”.

Hasta ahorita Reyes ha corrido con mala suerte, no es mucho lo que ha podido recaudar, pero no se da por vencido, busca enganchar a personajes marginados de la obra pública durante este sexenio, para que arriesguen su capital a cambio de obra en la próxima administración.

 

Por: Ricardo Morales

 

Fuente: Efekto10

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