XOCHITLÁN DE VICENTE SUÁREZ, Puebla.-Repitan de color blanco la publicidad del candidato panista a senador Mario Riestra Piña, misma que dañó el representativo mural que retrata la oposición a los proyectos extractivos en esta parte del Estado y la vida cotidiana de los grupos étnicos de esta región; esto ocurrió horas después del descontento generalizado – en la población – por esta acción que sólo le ganó impopularidad entre los lugareños.

Es válido recordar que la noche del pasado martes mural realizado por Jenaro Tirado Sánchez, un joven diseñador gráfico destacado por sus obras en la capital poblana, Cuetzalan y otros lugares, fue borrado para colocar propaganda del candidato al Senado de la República Mario Riestra Piña y su suplente Carlos Martínez Amador, presuntamente, por orden del candidato panista a la presidencia municipal Alejandro Gómez.

A manera de vestigio de lo que se había convertido un recordatorio de los daños que genera la industria extractiva en la Sierra norte de Puebla, sobrepintado y por encima del apellido “Riestra” se puede apreciar una calavera que atestigua la destrucción de los proyectos extractivos, sólo queda eso de este mural que apenas cumplió cinco años.

Las quejas no se hicieron esperar y la población emprendió una campaña de rechazo a esta acción; usaron las redes sociales para externar su rechazo, incluso el propio autor fijó su postura, misma que borró horas después ante la avalancha de críticas que recibió Riestra Piña y que hicieron suponer había sido intimidado. Tras esta oleada de severas críticas, hacia el panismo local y hacia la candidatura del aspirante al Senado, un hombre pintó de blanco la propaganda.

“Piensan que con el silencio van a reparar el daño a este mural que era muy importante para la comunidad, repudiamos estos actos que solamente nos hacen ver que el candidato no hará nada por nuestro pueblo, no es buena idea que se presente por acá, sólo se llevará nuestro rechazo”, advirtieron las fuentes consultadas.

El mural

La trascendencia de este mural es mucha: era un retrato de las raíces alimentada con las memorias de la cultura totonaca y nahua en la Sierra norte de Puebla y que pudo captar el artista Jenaro Tirado Sánchez quien creció en Zacapoaxtla pero que tiene raíces en este municipio, su familia vive y trabaja en estas tierras que también explican el rechazo a estos proyectos mineros.


Irónicamente, la intención original, hace cinco años, era bloquear la propaganda política en un espacio público y retomarlo para que la gente pueda cosechar y valorar su identidad de una manera re evaluada, según el mismo autor declaró a varios medios de información de la capital poblana.

El sencillo autor no pretendía un reconocimiento adicional por esta idea que nació cuando iba ser el festival de música tradicional huasteca en este municipio, intentaba ser un coloquio de los retratos de famosos músicos locales, pero la falta de recursos no le permitieron el desarrollo de la obra tal y como la había planteado en un principio; también incluyó elementos de la danza que mezcla, de manera mística, la vida comunitaria y religiosa que fácilmente pierde esta realidad ante el abuso del alcohol.

Una máscara de jaguar, un indígena con un violín, algunos papalotes y animales de la región eran contrastados con maquinaria, tierra destruida, humo y fuego que dejan los proyectos extractivos en la zona, en una frontera en la que un hombre usando una máscara de cerdo depositada billetes en el saco negro de un hombre que traía la cara de una calavera que voltea hacia la grotesca escena dantesca.

Esta manera, el mural tenía dos partes, la izquierda la instalación de los proyectos llamados de muerte en esta región y por el otro, el retrato de la vida cotidiana, la fauna, las fiestas, los lobos, la pirotecnia que hacen de este lugar algo único.

Fotos del antes, durante y después del moral. Fotos: Especial/Jenaro Tirado Sánchez
por Mario Reyna

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