Written by 2:00 PM Nacional

Puntos para entender la destitución de Dilma Rousseff

Sin duda el tema del día a nivel mundial ha sido la suspensión por 180 días de Dilma Rousseff de su cargo como presidenta de Brasil


Alrededor de este acontecimiento se han vertido una gran cantidad de opiniones, comentarios y posturas, sin embargo, no todos están informados sobre cuál fue el camino que se siguió para llegar hasta este punto, y/o de qué se le acusa a Rousseff.

El tema de entrada puede parecer complicado para quienes no estamos muy empapados del tema, por eso, a fin de estar mejor informados y emitir un juicio con bases más solidas, te presentamos un breve resumen con el que pretendemos explicar de forma clara y simple lo que ocurre en Brasil.

La Gasolinera

El 17 de marzo del 2014, la Policía Federal brasileña realizó un operativo en una estación de servicio en Brasilia llamada Posto da Torre donde sospechaban que se lavaba dinero. Este espacio se componía por 16 bombas de gasolina, una cafetería, una lavandería, un mini súper y una casa de cambio.

Dicho operativo tenía por nombre Lava Jato (lavachoches) y en un principio sólo buscaba indagar en las actividades delictivas que Carlos Chater, dueño de esta gasolinera, tenía con el exdiputado brasileño José Janene. Se sospechaba que Cheter ayudaba a terceros a establecer un sistema bancario ilegal donde poder ocultar y lavar dinero sucio. Por cierto, a quienes realizan esta actividad en Brasil se les conoce como doleiros.

Esta investigación reveló, de forma casi fortuita, que había varios doleiros y que no era una sino varias las organizaciones delictivas similares con las que distintos empresarios y políticos tenían contacto. Poco a poco se fue conociendo más de esta inmensa montaña de corrupción donde estaban inmiscuidos empresarios, políticos e incluso la empresa paraestatal Petrobras.

Las investigaciones han llevado a importantes figuras brasileñas tras las rejas y ha puesto en jaque a políticos tan importantes como el ex presidente Lula Da Silva. Esta investigación terminó cimbrando el gobierno de Dilma Rousseff.

BRASILIA, BRAZIL - MARCH 17:  Brazil's former president, Luiz Inacio Lula da Silva (R), is sworn in as the new chief of staff for embattled President Dilma Rousseff on March 17, 2016 in Brasilia, Brazil. His controversial cabinet appointment comes in the wake of a massive corruption scandal and economic recession in Brazil.  (Photo by Igo Estrela/Getty Images)

 

Maquillando cifras

Entonces, ¿el escándalo de corrupción desatado en Brasil es el culpable de que ahora Dilma Rousseff haya sido apartada de su cargo como presidenta?

Pues realmente no, de hecho tampoco lo son las acusaciones de desvió de fondos que supuestamente recibió para su campaña electoral. La acusación que ahora la tiene momentáneamente alejada de la presidencia es… por violar normas fiscales.

Sucede que durante el cierre fiscal de 2014 y 2015 el gobierno de Rousseff pidió préstamos a bancos estatales para ocultar déficits presupuestarios de esos años, a fin de maquillar las cuentas que se presentaron a la ciudadania. De esta forma se matizó la apremiante situación fiscal por la que atravesaba Brasil aparentando que se contaba con más dinero del que realmente había en las arcas durante el año electoral del 2014.

BRASILIA, BRAZIL - MAY 10:  Embattled Brazilian President Dilma Rousseff speaks at a women's conference on May 10, 2016 in Brasilia, Brazil. Rousseff is facing an impeachment vote in the Senate tomorrow that could force her to step down from the presidency for 180 days and face trial.  (Photo by Mario Tama/Getty Images)

 

Ante tales acusaciones, el Gobierno Brasileño se defendió diciendo que no había ningún delito de responsabilidad que perseguir, pues esa práctica ha sido realizada por anteriores mandatarios brasileños para hacer encajar los presupuestos, sin que ninguno de ellos fuera juzgado.

Sin embargo, el ambiente negativo y el descontento social que surgió en Brasil después del caso Lava Jato y todo lo que desató, contribuyó para que un importante sector de la sociedad brasileña mostrara su descontento apoyando la destitución de la Presidenta, aunque para muchos el motivo que puso a Rousseff contra las cuerdas ni siquiera debería ser considerado como un delito.

SAO PAULO, BRAZIL - APRIL 17: Protesters in favor of impeachment of President Dilma Rousseff protest in the streets April 17, 2016 in Sao Paulo, Brazil. The Lower House of Congress will hold a vote on whether to impeach Rousseff over charges of manipulating government accounts for political gains. (Photo by Victor Moriyama/Getty Images)

 

2014 o 2015, ¿la clave del asunto?

El uso de fondos provenientes de los bancos públicos para cubrir programas del gobierno es conocido en Brasil como pedaladas fiscales. Aunque esta práctica está prohibida por la Ley de Responsabilidad Fiscal fue empleada por el Ejecutivo para dar la idea de que hay un equilibrio entre gastos e ingresos.

De acuerdo al Tribunal de Cuentas brasileño en Brasil este recurso se volvió aún más común durante la gestión de Rousseff en el 2014 y quizá en el 2015. Lo anterior es muy importante pues hay quienes sostienen que la presidenta sólo debe ser juzgada por delitos cometidos durante su mandato actual.

BRASILIA, BRAZIL - MAY 12:  Suspended Brzilian President Dilma Rousseff speaks to supporters at the Planalto presidential palace after the Senate voted to accept impeachment charges against Rousseff on May 12, 2016 in Brasilia, Brazil. Rousseff has been suspended from her presidential duties and will face a Senate trial for alleged manipulation of government accounts.   (Photo by Igo Estrela/Getty Images)

La defensa

La defensa de Rousseff ha negado las acusaciones alegando que la presidenta nunca firmó ninguno de los actos por los que se le denuncian. Hay varios juristas que apoyan este argumento al afirmar que no hay pruebas que la impliquen en ningún crimen doloroso que justifique el impeachment, que es el nombre que se le da al proceso de destitución presidencial.

BRASILIA, BRAZIL - OCTOBER 27:  A teen jokes around with a cardboard photo of President Dilma Rousseff in front of the Cathedral of Brasilia on October 27, 2014 in Brasilia, Brazil. Brazil's left-wing President Dilma Rousseff was narrowly re-elected yesterday and will serve another four years in Brazil's unique planned capital city. The modernist city was founded in 1960 and replaced Rio de Janeiro as the federal capital of Brazil. The city was designed by urban planner Lucio Costa and architect Oscar Niemeyer and is now a UNESCO World Heritage site.  (Photo by Mario Tama/Getty Images)

El factor Temer

Un elemento importante en toda esta ecuación es el vicepresidente Michel Temer, abogado brasileño de 75 años, quien este jueves tomó posesión del cargo que dejó Rousseff. De ser aliado de la presidenta desde el 2010, ahora se transformó en su adversario, debido a que en los últimos meses el abogado la acusó de no permitirle cumplir con las tareas básicas de la vicepresidencia, renunciando a la articulación de vínculos entre Gobierno y Congreso.

Y es que Temer es presidente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño, grupo que le retiró su apoyo a Rousseff cuando se difundieron los escándalos de corrupción que ocurrieron al interior de Petrobras.

Rousseff incluso ha señalado que el intento por sacarla del poder es una venganza de Temer quien se hará cargo de Brasil por los próximos meses, hasta que se decida si Dilma es restituida o no como Presidenta.

THE HAGUE - Michel Temer, vice-president of Brasil, departs after the Nuclear Security Summit has ended.  POOL/BART MAAT

 

¿Juicio Político o Golpe de Estado?

La campaña por el juicio político para destituir a Dilma Rouseff ha sido catalogada por diversos especialistas como un Golpe de Estado, impulsado por la élite conservadora brasileña, para obtener así, una presidencia que no ha podido ganar en las urnas durante los últimos 12 años.  Y es que, aunque mediaticamente pareciera que el juicio político pudiera estar relacionado con los casos de corrupción y desvíos por Petrobras, la realidad es que las investigaciones realizadas en torno a este caso, determinaron que no existe evidencia de que Rouseff pudiera estar vinculada con el escándalo de Lava Jato, y por el contrario, el proceso se le ha abierto, bajo la acusación de manipular datos contables que maquillaron la situación fiscal del gobierno, algo que otros presidentes brasileños, también han hecho en el pasado.

¿Y ahora qué sigue?

Rousseff enfrentará un juicio político tras el cual se realizará una votación en el Senado. Si dos terceras partes votan a favor de su destitución entonces Dilma perderá definitivamente la presidencia y no podrá ser candidata a ningún cargo por ocho años. Algo similar a lo ocurrido con Fernando Collor de Mello quien después de ser destituido como presidente de Brasil en 1992 y tuvo que retirarse de la política varios años y en la actualidad es senador. En ese caso Temer asumiría el poder durante el período restante del período presidencial, en el 2018.

Si Roussef es absuelta entonces retornará a su cargo.

* * * * *

Esta fue una pequeña pincelada de todo este asunto que ahora tiene a Brasil bajo la mirada del mundo. Cada quien tendrá sus conclusiones sobre la conveniencia de esta decisión y lo que hay detrás de ella. Lo cierto es que esta historia aún está lejos de llegar a su fin.

 

Fuente: Sopitas

 

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Last modified: 13 mayo, 2016

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