Por la pública presenta

Se hacen llamar Consejo de Organismos Empresariales, por sus siglas (Cobre o Coe), ya de entrada el nombre suena más chafa que la piratería china que se venden en el mercado de la Fayuca.

Y así es, efectivamente el Cobre, es la copia pirata, porque ni siquiera llega a clon, de lo que es el Consejo Coordinador Empresarial de Puebla, el antecedente del Cobre, es la Repeco o Aeco, la copia pirata de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción (CMIC).

La historia del nacimiento de estos dos “organismo empresariales” pirata es la siguiente.

Aristeo Reyes, mejor conocido como el “buen ladrón”, quería ser presidente de la CMIC y se lanzó a competir por la presidencia de este organismo, dominado por el Yunque, una de las cuotas de poder de la organización.

Reyes compitió contra José Antonio Escalera, el yerno del santón, José Antonio Quintana Fernández, patrono de la UPAEP y verdadero operador de la obra pública en Puebla. Esta demás decir, que Aristeo fue derrotado, eran los inicios del sexenio de Mario Marín Torres.

Reyes asesorado por un periodista y operador de medios se acercó al entonces secretario de Obra Pública, Javier García Ramírez y juntos plantearon la creación de una organismo empresarial paralelo que le hiciera contrapeso a la CMIC, la cual buscaba chantajear con el tema de Lydia Cacho al gobernador Marín. Es así como nace la Repeco y se rompe la unidad de los organismos empresariales en Puebla.

Hay que reconocer que la habilidad de Reyes fue fundamental para que la Repeco creciera. En poco tiempo el organismo pirata aglutinó a muchos empresarios del sector de la construcción, los cuales abandonaron las filas de la CMIC dominada por el Yunque, en buena parte de esto contribuyó la mano de García Ramírez, quien les otorgó generosos contratos de obra pública a los integrantes de este organismo.

La Repeco creció de tal forma que cuando llegó el momento de la sucesión al interior del CCE, el empresario Eduardo García Migoya, buscó la presidencia y fue bloqueado por el Yunque, quien designó como presidente del CCE a Juan José Rodríguez Posada.

García Migoya, un personaje el cual hay que decir si tenía peso empresarial y reconocimiento social en Puebla, fue respaldado por Javier Maldonado Moctezuma, expresidente de la Canacintra y fue así como nació el COE, Consejo de Organismos Empresariales, el cual sumó también a la Aeco.

García Migoya y Javier Maldonado fueron sus primeros presidentes y en ese entonces si tenía representatividad, pero poco a poco fue absorbido por el marinismo y los intereses económicos de los grupos en turno.

Aristeo Reyes ya para entonces había traicionado a Marín y desconocido a Javier García, se convirtió en el constructor favorito de Enrique Doger, quien a su vez se había peleado con Maclovio Hernández, quien había sido su contratista favorito en la UAP, Maco como le conocen sus amigos se pasó a las filas del marinismo.

Reyes trascendió a Doger y se fortaleció aún más con la llegada de la nueva administración que encabezó Blanca Alcalá.

Las “magnas” obras de la administración “blanquista”, si es que se les puede llamar así, todas fueron realizadas por Reyes y su pandilla, la remodelación del Jardín del Carmen, la plancha del paseo Bravo, el mercado de sabores y la laguna de Chapulco llevan el sello del este empresario, lo cual levantó muchas sospechas por la realización con familiares de la entonces alcaldesa.

La Aeco entonces pasó a ser Repeco y el COE, Cobre, “organismos empresariales” que más bien terminaron convertidos en apéndices políticos de los gobiernos del PRI, es decir, se convirtieron en lo que tanto combatieron.

Pero por si fuera poco, que alguien me diga que hace el COE, por qué en vez de hablar de la economía, de la generación de empleo, se la pasan hablando de la “grilla política”, acaso lo que quieren es su “maíz”.

Un dato revelador. Reto a los integrantes del COE a que me digan cuáles son sus empresas, cuántos empleos generan, cuánto han invertido en los últimos dos años para el bienestar en Puebla.

La mayoría de los que se dicen empresarios del COE son empresarios sin empresa.

Beltrones comió con Blanca. Por ahí de las 4 de la tarde arribó el helicóptero que transportaba al dirigente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, al edificio ubicado a un costado de la plaza comercial Angélopolis, el cual alberga a tres restaurantes, el Vesubio de comida italiana, la Única de comida mexicana y cortes internacionales y el PF Chang de comida China, así como la financiera de seguros Zurich y otras empresas.

A don Beltrone ya lo esperaban la candidata del PRI a la gubernatura, Blanca Alcalá y su hija Karina Romero, quienes comieron con el líder nacional del tricolor en el Vesubio.

Nadie supo de lo que hablaron Beltrones y Alcalá, de ahí salieron en sus lujosas camionetas, rumbo al evento programado en el Complejo Cultural Universitario.

Por: Ricardo Morales

Fuente: Efekto10

 

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here