Ignacio Ambriz está cerca de convertirse en el mejor técnico de la era ‘Peláez-Romano’. El mexicano está empatado en número de títulos con Antonio Mohamed, uno para cada uno, sin embargo, el éxito llegó en diferentes torneos, uno a nivel internacional y el otro local.
Toni arribó al Nido en el Clausura 2014. En dicho certamen su equipo logró el quinto lugar general con 7 victorias, 4 empates y 6 descalabros. De 51 unidades logró 25; es decir, el 49 por ciento de lo posible. En la Liguilla se encontró ante Santos, rival con el que perdió por global de 6-6 debido al gol de visitante.
Las Águilas fueron las mejores en la segunda mitad del año. Terminaron líderes con 31 unidades y récord de 9-4-4, es decir alcanzaron el 60 por ciento y en Liguilla avanzaron ante sus adversarios. En cuartos eliminaron a Pumas con global de 1-1 y siendo beneficiados por la posición en la tabla. Ante Monterrey, en semifinales, lograron calificar con un 3-0 y en la final a pesar de llegar al partido de vuelta con un adverso 1-0, se repusieron y golearon 3-0 en el Estadio Azteca.
Mohamed se llevó el título luego de varias controversias con la directiva y sus propios jugadores. Ovacionado por 95 mil personas y siendo el hombre del momento por sus declaraciones cumplió y no calló al decir al final de su conferencia: «Les dejo la Copa y me llevo mi dignidad».
A nivel de zona, Mohamed guio a su escuadra a calificar sin problemas la fase regular de la Concacaf Liga de Campeones. Superó con marca de 3-1 la fase de grupos ante Comunicaciones y Bayamón. Sin embargo, no siguió al frente del campeonato las rondas de eliminación directa, mismo que terminó por alzar Gustavo Matosas con los emplumados.
AMBRIZ, CONTRASTANTE ELECCIÓN
Ignacio Ambriz llegó en el Apertura 2015. Con una personalidad completamente diferente a Mohamed. En su presentación se mostró auténtico, perfil bajo, sin títulos en su trayectoria y con la única promesa de trabajo y humildad. Esa fórmula ha dado resultados entre su grupo de jugadores.
Nacho trabajó contra sus detractores, buscó cerrar filas y a diferencia de Mohamed, quien gusta de reflectores, prefirió callar y dejar que todos hablaran sobre el equipo. Aun así, desde su llegada hasta la fecha son pocas las ocasiones que el club accede a dar conferencias y todo lo delimitan a 15 minutos de observar el entrenamiento.
Su primer semestre logró calificar caminando la fase de grupos de la Concacaf Liga de Campeones. Cuatro triunfos, tres empates en los que hizo 19 goles a favor y tres en contra los pusieron como el mejor del certamen.
En la Liga, a pesar de clasificarse en el sexto sitio, avanzaron la ronda de cuartos prácticamente caminando, 6-2 en el global sobre León, pero en semifinales fueron derrotados por Pumas en la ida por 3-0. En la vuelta estuvieron a un gol de lograr la hazaña, pero al final cayeron 4-3. Si ese golpe había sido duro en un campeonato marcado por las indisciplinas entre los jugadores por las 66 tarjetas amarillas y 8 expulsiones, el segundo golpe se daría días después.
En el Mundial de Clubes las Águilas planeaban todo para llegar a semifinales y enfrentar al Barcelona. La suerte les jugó una mala pasada en los cuartos de final al caer eliminados por el Guangzhou Evergrande de China. Las aguas se agitaron en la institución ante dicho papelazo frente al dueño Emilio Azcárraga, quien dejó el estadio visiblemente molesto y no se acercó a los jugadores luego del cotejo.
La cúpula confió en él y mantuvo su respaldo y así lo demostró en los primeros meses del año al avanzar en la Concachampions y lograr el título. Nacho y sus hombres hicieron al equipo bicampeón del certamen y su revancha para Japón 2016 estaba asegurada.
Aunque América se mantuvo en el segundo sitio durante todo el torneo, la segunda mitad del mismo bajó su nivel y de un subliderato cayó al cuarto lugar. Pese a eso calificaron y en los cuartos se midieron ante el máximo rival deportivo, Chivas. El Estadio Azteca fue escenario de una remontada. Luego de caer 10 en la primera mitad se alzaron y triunfaron por marcador de 2-1.
Con América en semifinales, en el banquillo de enfrente estará Antonio Mohamed. Con dos títulos de liga en México y cuentas pendientes por cobrar con Ricardo Peláez buscará arruinar el centenario del equipo, mientras que Nacho aspira bajo su estilo imponerse y llegar a su segunda final.
LM
Fuente: ESPN
águilas del américa América Antonio Mohamed clausura 2015 ignacio ambriz liguilla ricardo pelaez
Last modified: 18 mayo, 2016