Once muertos —cinco mujeres adultas, una de ellas embarazada con 8 meses, tres hombres y tres niños, miembros de la misma familia– además de dos niñas


Once muertos —cinco mujeres adultas, una de ellas embarazada con 8 meses, tres hombres y tres niños, todos miembros de la misma familia– además dos niñas heridas, que son atendidas en el Hospital del Niño Poblano, fue el saldo de la masacre registrada la noche del pasado 9 de junio en la inspectoría San José El Mirador, en el municipio de Coxcatlán, en donde la línea oficial de investigación apunta a un crimen personal, una venganza porque la familia habría denunciado la violación de la cual fue víctima una de las mujeres asesinadas y quien estaba en el octavo mes de embarazo.

 

Sin embargo, el edil Vicente López de la Vega dio a conocer que la ejecución podría deberse a un conflicto religioso, puesto que esta inspectoría es habitada por 20 familias evangélicas –quienes se separaron desde hace cerca de 12 años de la comunidad El Potrero por conflictos religiosos– versión que fue descartada por la Fiscalía General del Estado, quien en un comunicado dio a conocer que la principal línea de investigación indicaba conflictos personales, por lo que se ha brindado protección a los cinco testigos, quienes han identificado a dos probables responsables que huyeron rumbo a la Sierra de Oaxaca.

 

Una tercera línea, no reconocida por la Fiscalía General del Estado, tiene que ver con el crimen organizado, dado que en la zona es común la siembre de amapola.

 

La información con la que cuenta la Fiscalía apunta a que el asesinato fue producto de una venganza, ya que un habitante de El Potrero, presunto homicida, habría violado a una de las mujeres de esta familia, quien ahora estaba en el octavo mes de embarazo, y su familia denunció el hecho, además que el agresor habría amenazado de muerte a todos los integrantes de la familia Sánchez Hernández si acudían a las autoridades. El único sobreviviente de la citada masacre sin presentar ninguna lesión es el niño, producto de aquella violación, de quien no se ha dado a conocer nombre ni edad.

 

Es por esto, que los familiares están temerosos de se repita un hecho similar al del pasado jueves, ya que los responsables huyeron a la Sierra de Oaxaca, por lo que se han negado a enterrar los restos en la comunidad de el Mirador, y han solicitado al edil de Coxcatlán que sea en el panteón municipal de este municipio donde descansen los restos de sus familiares, 10 personas que fueron acribilladas con armas de calibre 22 y mosquetón. Un hombre, muerto también, será trasladado al municipio de Coyomeapan, también en la Sierra Negra.

 

Inicio de la pesadilla

 

Los primeros reportes de la ejecución se dieron minutos después de las 0:00 horas del viernes 10 de junio, cuando se recibió llamada del inspector de San José El Mirador que denuncia que en su comunidad aconteció un multiasesinato y por ello pidió enlace con el agente del Ministerio Público.

 

A las 00:14 horas, el agente José Arturo Hernández Arvidez se comunicó con el inspector, quien aseguró que hay dos menores heridas y una de ellas está delicada, ante esto se envió a Juan Carlos Nava Rivio en la unidad SUMA 044, que en compañía del comandante Lucio Gómez Ramírez, en la patrulla SK48-518, se trasladaron al lugar para apoyar a las autoridades. Al llegar, se confirmó que eran 11 los decesos y que había dos niñas gravemente heridas, las cuales fueron trasladadas a las 6:00 horas al Hospital General de Tehuacán.

 

Las víctimas de estos hechos fueron identificados como Jonathan Hernández Sánchez de 20 años de edad, Ángel Hernández Sánchez de 23 años, Alejandra Hernández Sánchez de 27 años, Plácida Sánchez Martínez de 58 años de edad, Isabel Hernández Sánchez de 40 años de edad, Baltazar Sánchez Montalvo de 41 años, Silvia Sánchez Hernández de 23 años, Belén Sánchez Hernández de 20 años y tres menores de edad de nombres: Israel, María Monserrat y Carolina.

 

Asimismo, informó que los avances de la investigación arrojaron que una de las mujeres asesinadas tuvo hace nueve años un hijo que fue producto de una violación y se presume que el responsable esté ligado a este hecho, ya que uno de estos menores fue uno de los sobrevivientes.

 

Solidaridad en Coxcatlán

 

Dada la lejanía en la que se encuentra la comunidad de San José el Mirador, localidad enclavada en la Sierra Negra, las autoridades tardaron en trasladarse al sitio, por lo que pobladores improvisaron camillas con tablones de madera y enredaron los cuerpos con cobijas para bajarlos del cerro donde se localizaba la vivienda de las víctimas, para después ser llevado al anfiteatro del Panteón Municipal de Tehuacán, en donde se les practicaría la necropsia.

 

Hasta el momento, se sabe que 10 de los ultimados serán enterrados en el municipio de Coxcatlán, ya que por temor a que se repita esto, los familiares no quieren que los restos sean depositados en la comunidad. Otra víctima será enterrada presuntamente en la comunidad de Tepexilotla, en el municipio de Coyomeapan.

 

Deudos lloran a las víctimas

 

Cerca de las 17:35 de la tarde del domingo, finalmente familiares de las diez personas asesinadas en la inspectoría San José El Mirador, en el municipio de Coxcatlán, recibieron los cuerpos de las víctimas para velarlos toda la noche de este domingo, realizar una misa a las 7:00 horas del lunes y enterrarlos en el panteón municipal. Otra de las víctimas será velada y enterrada en el municipio de Coyomeapan, en la Sierra Negra.

 

Después de tres días de espera, y aún estado de shock, los deudos conservaban los cuerpos de sus familiares. El apoyo por parte del Centro de Protección a Víctimas de Delito en el municipio de Tehuacán (Ceprovic) se tradujo en la donación de los ataúdes, así como el resguardo del menor que salió ileso y quien no ha sido identificado.

 

Ante los hechos y las condiciones económicas de los familiares de las víctimas, vecinos se solidarizaron y se organizaron para cavar las tumbas de las cinco mujeres, cuatro hombres y dos pequeñas niñas cuyos cuerpos descansarán en paz en el panteón municipal Coxcatlán, amén de donar 10 veladoras y reunirse en el espacio que fue acondicionado cerca de la Presidencia Municipal para acompañarlos.

 

Pese a que se dio a conocer que la familia ultimada el pasado jueves en la inspectoría El Mirador, de la comunidad de Potrero del Municipio de Coxcatlán profesaba la religión evangelista, se ofrecerá una misa de cuerpo presente a las 7:00 horas de este lunes para después partir hacia el Panteón Municipal.

 

Cabe destacar que los dolientes siguen herméticos con los medios de comunicación y el clima en el pueblo es de indignación.

 

El párroco de la comunidad Bulmaro Castro Sánchez lamentó los hechos violentos de los que fueron víctimas vecinos del municipio y aseguró que sus feligreses están temerosos por lo sucedido. En tanto, el alcalde Vicente López de la Vega dio a conocer que siguen apoyando con los trámites a otra parte de la familia para la entrega de los cuerpos restantes que están siendo embalsamados y llegarían en el transcurso de la noche al municipio.

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Fuente: Diario Cambio

c.c.

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